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Estudio del sueño: la importancia de descansar bien

neurofisiología o estudio del sueño

El descanso es una parte esencial de nuestra vida diaria. La media española está en las siete horas y media de sueño, pero este dato puede oscilar en cada persona desde las cuatro a las diez horas, dependiendo de factores biológicos. Por ello, las horas adecuadas de sueño son aquellas que permiten realizar las actividades diarias con normalidad. Cuando éstas se ven afectadas por alteraciones del sueño, es importante acudir a un centro especializado para realizar un estudio del sueño y tratar las causas del problema.

¿Cuáles son las principales patologías del sueño?

A continuación veremos con detalle cuáles son las distintas patologías del sueño:

Insomnio

Es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en adultos y alrededor de un 30% de la población española se ve afectada por esta patología. Esta alteración del sueño, que puede llegar a convertirse en crónica, puede estar causada por factores psicológicos, como estrés y ansiedad, malos hábitos de sueño, abuso de medicamentos, o ser consecuencia de enfermedades neurológicas. Si el problema persiste en el tiempo,  es necesario recurrir a un estudio del sueño para diagnosticar la causa del problema.

Apnea

Esta alteración del sueño consiste en reiteradas pausas de la respiración durante el sueño. Estas pausas se convierten en alarmantes cuando superan los diez segundos y pueden llegar a durar entre uno y dos minutos. Esta patología provoca que la persona que la sufre duerma con unos bajos niveles de oxígeno, lo que supone, entre otras consecuencias,  dolores de cabeza, excesivo cansancio o confusión al levantarse. El estudio del sueño es clave en estos casos, ya que el paciente puede no ser consciente de estas pausas durante el sueño.

Roncopatía crónica

Mientras que los ronquidos simples pueden desaparecer adoptando algunos hábitos saludables del sueño y sólo impiden parcialmente el paso del aire,  en la roncopatía crónica la obstrucción de las vías puede llegar a detener por completo el aire, provocando el llamado síndrome de apnea obstructiva del sueño. Será necesario un estudio del sueño para valorar la gravedad de este tipo de apnea del sueño, que puede desencadenar problemas cardiovasculares severos.

Síndrome de piernas inquietas

También conocido como enfermedad de Willis-Ekbom, este trastorno del sueño tiene un origen neurológico y consiste en una sensación de molestia en las extremidades, sobre todo en las piernas, durante el estado de reposo. Estas molestias desagradables, que se traducen en hormigueo, escozor, dolor o calambres, hacen que la persona que las padece sienta la necesidad de levantarse y moverse para aliviarlas, lo que puede llegar a interrumpir numerosas veces el sueño durante la noche y provocar durante el día una gran somnolencia, además de irritación y depresión. El estudio del sueño ayudará a diagnosticar esta patología registrando los movimientos musculares.

Narcolepsia

La narcolepsia es una patología neurológica que se caracteriza por un exceso de somnolencia diurna que hace al paciente dormirse involuntariamente. Estos episodios pueden ir acompañados de parálisis muscular durante la vigilia o el sueño, y de otros efectos como pérdidas de memoria o alucinaciones en el momento de quedarse dormidos. El estudio del sueño observará los síntomas que se dan tanto durante la noche como durante el día, para  determinar si se trata de causas neurológicas o del sistema nervioso y cuál es el tratamiento adecuado.

Estudio del sueño

¿En qué consiste un estudio del sueño?

Para la realización del estudio del sueño, primero nos realizarán un examen físico y nos administrarán cuestionarios y diarios de sueño. En caso de que el facultativo lo considere necesario, se realizará la polisomnografía, que consiste en la observación y monitorización del paciente mientras duerme. Para realizar esta prueba, se colocan unos pequeños sensores en el cuero cabelludo, el tórax y el abdomen para hacer un registro de toda la actividad fisiológica, que incluye  la frecuencia cardiaca y respiratoria, los movimientos de ojos, movimientos musculares o ruidos efectuados durante el sueño.

Después de obtener los resultados, se procederá a administrar el tratamiento necesario para solucionar la alteración del sueño. Estos tratamientos pueden ser farmacológicos, como mascarillas de oxígeno en el caso de las apneas, o medicamentos sedantes y analgésicos en el caso de trastornos de origen neurológico. En otros casos, podrá seguirse un tratamiento de carácter conductual, mediante un proceso de aprendizaje de unos hábitos adecuados del sueño, el abandono de algunas sustancias y medicamentos, o la realización de actividades que favorezcan el bienestar del paciente.

Sueño y calidad de vida

La calidad de nuestro sueño tiene una influencia directa en nuestra calidad de vida. Detrás de un problema de este tipo pueden existir patologías severas que deben ponerse en manos de un especialista que realice un estudio del sueño. La Clínica Indautxu cuenta con un servicio especializado de neurofisiología del sueño y puedes solicitar más información acerca de esta prueba en su formulario de contacto.

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