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PARKINSON
Hoy día, las enfermedades
degenerativas constituyen un gran problema sanitario
dado el aumento de su incidencia social en las
últimas décadas. Al contrario
de lo que piensa una gran parte la población,
su aparición no siempre se produce en
personas mayores; también pueden padecerlas
personas jóvenes de entre 20 y 40 años
según la enfermedad de que se trate.
Se trata de una degeneración
crónica y progresiva de las estructuras
cerebrales encargadas de la coordinación
del movimiento, equilibrio y la postura. Actualmente
cuenta con buenos tratamientos farmacológicos
y psicológicos que permiten al paciente
realizar una vida prácticamente normal.
Los síntomas más
comunes son: temblor lento y rítmico
que no ser presenta en todos los casos (más
evidente cuando se está en reposo), ralentización
del movimiento, que se da tanto en los movimientos
automáticos -deglutir, parpadear, etc.,
como en los voluntarios, bradicinesia (falta
de expresión en la cara), rigidez muscular,
anomalías posturales (inclinación
de la cabeza y el tronco hacia delante, tendencia
a mantener los codos y rodillas encogidos),
anomalías al andar (marcha lenta, pasos
cortos y rápidos, aumento brusco del
ritmo de la marcha), trastornos del equilibrio
(se pueden manifestar en la enfermedad avanzada),
estreñimiento, insomnio, alteración
de la visión...
La terapia actual reduce
al máximo sus síntomas y combina
fármacos, pautas dietéticas, fisioterapia,
logopedia, atención psicológica
y, sólo en casos seleccionados, cirugía.
La dieta en la enfermedad
de Parkinson debe tener presente el tratamiento
al que se someten los pacientes con el fármaco
L-dopa o levodopa, la tendencia de estas personas
a padecer estreñimiento y las posibles
dificultades que pueden presentarse para llevar
a cabo los actos manuales necesarios para la
alimentación y a veces también
para comer y deglutir. Se sabe que alimentos
ricos en proteínas (lácteos, carnes,
pescados, huevos y derivados de estos alimentos,
cereales, legumbres y frutos secos) en casos
específicos en los que el fármaco
no cumple con la función esperada, puede
ser beneficioso agruparlos en la cena, ya que
de esta forma mejora la calidad de vida del
enfermo durante el día. En cuanto al
estreñimiento, lo más adecuado
es asegurar una ingesta abundante de líquidos
y de alimentos ricos en fibra (verduras, frutas
frescas y secas, legumbres y cereales integrales)
o bien incluir suplementos de fibra (salvado
de avena, semillas de lino...) que aumentan
el bolo fecal y favorecen los movimientos intestinales.
En aquellos casos de
dificultad severa en la deglución de
sólidos y/o líquidos, será
necesario recurrir a la nutrición artificial,
siempre bajo supervisión del médico
y de un especialista en Nutrición.
Alimentos Aconsejados
- Alimentos ricos en
proteínas: lácteos, carnes,
pescado. Huevos y sus dericados.
- Cereales, patatas
y legumbres: todos. Los cereales pueden ser
refinados o integrales, según las necesidades
personales.
- Verduras y Hortalizas:
todas, recomendable una ración al día
cruda (ensaladas).
- Frutas: todas, salvo
las limitadas.
- Bebidas: agua, caldos
desgrasados, infusiones suaves y zumos naturales
- Grasas: aceite de
oliva y semillas (girasol, maiz, soja..),
mantequilla y margarina vegetal, frutos secos.
- Otros productos:
mermelada, miel, salsas y acompañamientos
de platos a base de hortalizas.
Alimentos Permitidos
con moderación:
- Cereales: bollería
suave
- Bebidas: zumos comerciales
y bebidas refrescantes
- Grasas: mayonesa,
nata
- Otros productos:
gelatinas, salsas comerciales y caseras (bechamel)
Alimentos Limitados
por su elevado contenido en colesterol y/o grasa
saturada
- Carnes: las más
grasas (cerdo, ternera grasos, pato), carnes
ahumadas, charcutería (salchichas,
foie gras, patés), vísceras,
pescados adobados. Salazones, ahumados, escabeches...
- Frutas: confitadas
y escarchadas
- Bebidas: alcohólicas,
café y otras estimulantes..
- Grasas: manteca, tocino,
sebo, repostería industrial, chocolates..
- Otros productos: snacks
(patatas chips...) y comida rápida,
pastelería, repostería rellenos...
RECOMENDACIONES DIETÉTICAS
- Variar al máximo
el tipo de alimentos dentro de cada grupo
(distintas verduras, frutas...)
- Respetar los horarios
de comidas y no saltarse ninguna.
- Comer poco a poco
y masticar bien, en ambiente agradable, relajado
y sin interferencias (televisión, radio).
- Arroz, pasta, patata,
legumbre: Incluir 2 a 4 veces por semana.
Pan, a diario en cada una de las comidas.
- Carne, de 4 a 6 veces
por semana; pescado, como mínimo 4
veces por semana; huevos, hasta 5 unidades
a la semana.
- Consumir mínimo
3 frutas al día, e incluir algún
cítrico.
- Comer a diario verduras,
al menos una ensalada al día.
- Evitar las bebidas
alcohólicas, bebidas estimulantes (café
y té fuertes, con extractos de guaranáÉ),
y el exceso de sal.
- Beber entre un litro
y medio y dos litros de agua al día
(4-6 vasos diarios). Pueden incluirse también
zumos, infusiones, caldos, gelatina de frutas.
- Se recomienda especialmente
el aceite de oliva pero también otros
aceites de semillas (girasol, maíz...).
Preferir la mantequilla o margarina en crudo.
- Distribuir la alimentación
en tres comidas principales (desayuno, comida
y cena) e incluir alguna colación a
media mañana o como merienda.
Recomendaciones en
caso de dificultad para deglutir sólidos:
- Identificar que platos
o alimentos crean problemas y modificar su
consistencia. Por ejemplo, si no se traga
bien la carne, probar con carne picada y si
aún así no se tolera, elaborar
purés con pollo, etc.
- Iniciar la comida
con un buen sorbo de agua fría que
estimula el reflejo de la deglución.
- En personas con poca
sensibilidad, evitar los trozos pequeños
de alimento, puesto que pueden perderse en
la boca y provocar atragantamiento.
- Pueden estar contraindicados
los alimentos con doble textura tales como
caldo con fideos o tropezones, gelatina con
frutas, carne picada con caldo o jugo, fruta
en conserva con jugo y cereales secos con
leche. Seleccionar los alimentos que forman
un bolo dentro de la boca o que no se deshacen
en partes. Por ejemplo, el plátano,
puré de patata o verdura de consistencia
pastosa, suflés y macarrones con queso,
etc.
- Es muy importante
que la persona mantenga una buena posición
durante las comidas para tener un buen alineamiento
del canal alimentario: la persona debería
estar sentada derecha, con las caderas flexionadas
en ángulo de 90 grados, la espalda
recta y los pies planos en el suelo. Si la
persona está en la cama, elevar la
cabecera hasta conseguir la flexión
de 90 grados de cadera y cuello.
Dificultad en la deglución
de líquidos:
- La dieta puede ser
normal, pero los líquidos deberán
mezclarse con un producto especial espesante.
Este producto añadido a alimentos líquidos
y semisólidos, permite conseguir diferentes
texturas (néctar, miel, pudding), tanto
en frío como en caliente. Suelen ser
de sabor neutro y están enriquecidos
en varias vitaminas, minerales y oligoelementos.
- Están contraindicados
alimentos con doble textura líquido-sólido
(sopas con fideos, fruta en conserva con jugo...)
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